La última tecnología en el aula todavía necesita el toque creativo de un profesor

En varias primarias de Lindavista he visto la promoción de nuevas tecnologías en sus aulas y, en sí, eso es bueno… hasta cierto punto.

Vemos por ejemplo a compañías como Google y HP que están trabajando para llevar los mundos de la realidad virtual (VR) y la realidad aumentada (AR) al aula.

Si bien estas nuevas tecnologías son ciertamente impresionantes a la vista, no producen experiencias de aprendizaje auténticas y basadas en estándares por sí mismas.

Es necesario que los profesores miren más allá del flash.

En una primera instancia es una grata experiencia, solo que habrá que convertir este tipo de experiencias en oportunidades reales de asimilación para que se conviertan en parte de la formación.

Recientemente tuve la oportunidad de participar en una demostración de las últimas ofertas de Expediciones AR de Google y salí de esta sesión con algunas conclusiones clave sobre el futuro de la tecnología inmersiva en el aula.

Cuidado con los escollos de la tecnología vistosa

A menudo, la tecnología educativa se anuncia como una panacea futurista que curará los problemas de la clase de hoy, un híbrido mágico de participación, autenticidad y oportunidad para los estudiantes.

Esta tendencia que implica sacar el máximo provecho de la tecnología puede ser una tarea difícil.

La realidad aumentada utiliza dispositivos digitales con cámara para crear la ilusión de imágenes en 3D que aparecen en el espacio físico.

Cuando los estudiantes dirigen sus dispositivos a un código QR, pueden ver objetos y animaciones en la pantalla que parecen estar en el espacio físico.

Luego, los estudiantes deben mover físicamente sus dispositivos (y ellos mismos) para obtener diferentes puntos de vista y ángulos.

En las demostraciones que vi, los estudiantes tuvieron la oportunidad de explorar un modelo virtual del coliseo romano, los planetas de nuestro sistema solar, una vista de corte transversal de un tsunami, un volcán en erupción o un tornado en movimiento.

Con un escaneo rápido de un código QR, todos los modelos cobraron vida en los dispositivos de los estudiantes (teléfonos provistos por Google en palitos para selfie).

No hubo cambios en la sala real, pero en las pantallas, estos objetos parecían existir justo en frente de los estudiantes en sus mesas y escritorios.

Google ha tomado experiencias similares en numerosas escuelas como parte de su programa Expeditions AR Pioneer y sus métodos de enseñanzas.

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No hay duda de que los estudiantes quedaron impresionados: la risa inconfundible llenaron las salas en cada sesión.

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Sin embargo, a los pocos minutos, los estudiantes estaban haciendo lo que esperarías.

Algunos posan para imágenes simuladas con los objetos en 3-D. Otros intentaron esconderse perfectamente dentro de los modelos. Otros se alejaron de los dispositivos por completo.

Para ser justos, en esta demostración, solo se les dio a los profesores una breve introducción a la tecnología y las opciones disponibles antes de poner la experiencia frente a los estudiantes.

Dicho esto, la experiencia expuso uno de los principales obstáculos que enfrenta la tecnología educativa: los profesores necesitan capacitación y tiempo para desarrollar casos de uso significativos.

Muy a menudo el presupuesto de las escuelas para la nueva tecnología es emocionante, pero descuidan el presupuesto para la capacitación y la planificación que implica su uso.

Como resultado, la tecnología se usa mal de forma predecible, por lo que tenemos en frente un gran reto.

REFERENCIAS: YouTube || Colegio Florencia Nightingale|| Monografías

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